Posteado por: princessdina | 02/02/2009

Felicidad

¿Cómo podríamos definir el concepto de felicidad? Creo que todos podemos estar de acuerdo es que la felicidad es un estado de ánimo. A partir de ahí todo es confuso. ¿Es estar contento lo mismo que estar feliz? Probablemente sí. ¿Es estar contento lo mismo que ser feliz? Probablemente no. 

Normalmente suele utilizarse el concepto de la felicidad como un ideal inalcanzable, algo con lo que solo podemos soñar o que solamente seremos capaces de retener por unos pocos minutos o segundos. No debería ser así. Se supone que la felicidad es el objetivo de nuestras vidas, ¿cómo va a ser nuestro propósito etiquetado de “inalcanzable” nada mas nacer?

Pero no todo está perdido. Si nosotros no podemos alcanzar la felicidad por nosotros mismos, el sistema nos ofrece pequeños “atajos” para lograrla. Nos bombardean con cosas como “compra este coche, compra estos zapatos, compra esta casa, compra esta lámpara” pero esas cosas ni de lejos van a hacernos felices. Lo que no quita que las cosas materiales si puedan hacernos felices en algunos momentos. Pueden hacerlo cuando somos nosotros quienes las queremos o necesitamos. Por ejemplo, un niño de nueve años que acaba de comprar una peonza por 1€ es mucho mas feliz jugando con ella de lo que lo es un hombre de treinta y pico conduciendo un coche de 35.000€. Pero, ¿se puede medir la felicidad? Y si es así, ¿en qué? 

Si hubiera que esteblecer una medida para la felicidad que produce algo, creo que sería el tiempo que tardaríamos en cambiar el objeto o situación por otro diferente. Usando el ejemplo anterior, seguramente el niño no querría ponerse a jugar al fútbol si acaba de empezar a jugar con la peonza, porque la ha comprado para divertirse con ella. Sin embargo, el hombre no dudaría en cambiar su flamante coche nuevo por otro diferente si se le presentase la oportunidad, porque el coche no le hace feliz, sino que el hecho de realizar la acción que se supone conlleva la aceptación social o la muestra de superioridad le provoca una sensación de “falsa felicidad”.

La ambiguedad del término “felicidad” ha llevado a que pueda distorsionarse su significado por completo. Un par de párrafos mas arriba, comantaba que intentan que creas que puedes lograr la felicidad con los objetos que ellos quieren que compres. Pero va más allá. El caso es que puedes lograr la felicidad con dichos objetos, porque la felicidad que ellos te ofrecen es otra completamente diferente a la verdadera. Se puede decir que han marcado el significado de felicidad que a ellos les convenía y nos la ofrecen a cambio de dinero, dinero y mas dinero, haciendonos creer que nos están dando lo que buscábamos en un principio.

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Responses

  1. A la sentencia “Se supone que la felicidad es el objetivo de nuestras vidas” te contesto con una frase de Schopenhauer: “Hay solamente un error congénito y es la noción de que existimos para ser felices”. Ahora que por intentarlo que no quede: “No tenemos mucho tiempo, aprovechemos para hacer algo bonito.” [ http://apensardetodo.blogspot.com/2007/01/insisto.html ]

    “¿se puede medir la felicidad? Y si es así, ¿en qué?”
    La felicidad es, en última instancia, cuestión de biología (o de física, siempre se puede entender un razonamiento desde el punto de vista desde una ciencia “más pura”). Cuestión de química, de neurotransmisores, del sistema de recompensa del cerebro; del núcleo accumbens… [ http://es.wikipedia.org/wiki/Núcleo_accumbens ] … bueno no sé mucho del tema, pero la verdad es que todo aquello que consideramos inexplicable científicamente, o que no tiene nada que ver con la experimentación porque parece algo “espiritual”, siempre resulta tener una estructura que se puede analizar y entender sin entrar en la metafísica (pues lo que nos parece sobrenatural o inexplicable, como la conciencia o la felicidad, son cosas forman parte de la propia naturaleza).

    Hay diversos caminos para alcanzar ese estado, la felicidad, y dependiendo que cómo estés estructurado, unos te conducirán a una felicidad más fuerte/intensa y duradera. El dinero, el amor, la “libertad”, el poder, el status social, la sensación de seguridad… son algunos de ellos. O al menos son factores importantes. Subir niveles en la Pirámide de Maslow [ http://es.wikipedia.org/wiki/Pirámide_de_Maslow ] parece un buen comienzo.

    En efecto, la peonza es un juguete. La felicidad que genera la genera el objeto mismo, liberando un torrente de sensaciones positivas en tu mente.
    Sin embargo el coche (si no es sólo como herramienta de trabajo) no genera felicidad en sí mismo, quiero decir, el objetivo de quien se lo compra no es disfrutar porque tiene un coche sino disfrutar porque demuestra al resto de la sociedad que puede permitirse un buen coche, y por tanto cuanto mejor sea el coche, mejor para su dueño.
    Una peonza es “una peonza sin más”, no hay categorías. El mundo no se rige por lo bien que la hagas girar ni por lo grande que sea; no es un objeto importante en nuestra sociedad. Pero indudablemente siempre se puede aspirar a un coche mejor (y el coche si que es un objeto importante, es un símbolo de potencial y status), por lo que en el segundo caso la felicidad nunca será completa, y el no poder tener un coche de más categoría supone una cota a nuestra felicidad. Somos felices porque tenemos un buen coche pero a la vez un poco infelices porque no podemos tener uno mejor. Y cuanto más subas en la pirámide social, más se acentúa esa clase de insatisfacción; cada vez el listón que tienes que superar está más alto (o eso me parece). Por supuesto que ascender no es malo, sino que puedes caer en una espiral de deseo hasta que te vuelvas a topar con lo inalcanzable.

    Todos buscamos la misma sensación de bienestar pero cada uno lo consigue de distinto modo. Según mi experiencia, la felicidad se alcanza descubriendo que hay personas que la mayor parte del tiempo son buenas e interesantes, con las que puedes hablar de cualquier cosa y que no vagan por la vida “como zombis”. Personas con las que compartir pequeños momentos de tu vida que, pasados unos años, te parecieron momentos maravillosos.
    Enfin, espero que hayas encontrado o encuentres tu camino en ésto de la felicidad. (Anda que me he enrollado poco!!! 🙂 )

  2. “Hay solamente un error congénito y es la noción de que existimos para ser felices”

    Por eso he dicho “se supone”, porque yo no esoty completamente de acuerdo con que ese sea nuestro objetivo, ni siquiera con que tengamos un objetivo. Todo lo que me limitaré a afirmar es que los humanos hemos pensado que es lo que queremos conseguir y lo hemos llamado felicidad.

    En el blog antiguo hubo una discusión sobre si el miedo se podía medir en un laboratorio, y uno de los argumentos era que podíamos medir las reacciones que este provocaba y con ello el grado de miedo, por lo que pensé que también podríamos medir el grado de felicidad pero únicamente comparándolo con otros grados de felicidad. Pr si te interesa aquí lo tienes

    Lo cierto es que me cuesta creer que haya personas que literalmente van como zombies, lo que me lleva a pensar si yo no lo estaré haciendo también. Es complicado, supongo.

  3. “Lo cierto es que me cuesta creer que haya personas que literalmente van como zombie” Bueno, ok, no siempre acierto con las palabras, con “que no vagan por la vida “como zombis”” quise decir “que son capaces de defender sus convicciones y en cierta medida, no se dejan arrastrar por la más leve brisa, y que se muestran tal como son porque estando contigo se sienten seguros y cómodos”.
    Con absoluta certeza cualquier cosa de las que escribo podría mejorarse muchísimo con un poco más de reflexión y una tercera lectura para corregir estos fallitos de caer en comparaciones simplonas o, argumentando mejor mi exposición… pero bueno, ya me entiendes, estoy aquí intentando soltarme un poquito 🙂 . Miraré el enlace.

    Está muy bien esto de que lleguen los comentarios por email 😉

  4. Me refería a que me cuesta creer que haya gente con un nivel de pesamiento inferior, no por inteligencia sino porque ni siquera se han planteado que se pueda reflexionar a otro nivel, entonces me pregunto si otra gente pensará lo mismo de mi y que pensarían ellos si les comentara esto mismo, entonces pienso que pensaría yo si me comentase esto una persona que piensa a un nivel muy superior y me siento algo estúpida y bueno… el caso es que a veces no me expreso tan bien como pudiera.

  5. “ni siquera se han planteado que se pueda reflexionar a otro nivel”
    Personas así, sin duda existen. O al menos eso me ha parecido a lo largo de mi vida, claro que, yo no estoy en la cabeza de nadie y sólo sé lo que los demás me muestran durante el tiempo que compartimos. Y lo que me muestran depende tanto de sus habilidades comunicativas, que pueden ocultar lo que realmente son.

    “entonces me pregunto si otra gente pensará lo mismo de mi”.
    Si te digo que no: Estaría cayendo en el error de no plantearme que se pueda reflexionar a otro nivel. Así que reponderte que no a esto no sería apropiado.

    Si te digo que sí: Así no me pillo los dedos. De todos modos creo que “como especie” tenemos unos límites, y si bien puede haber niveles mucho más profundos que el mío, que yo ni siquiera alcanzo a imaginar, también te digo que creo que para nosotros hoy por hoy sigue habiendo unos límites, y que llegado un punto, si hay alguien en un nivel superior al tuyo, será capaz de reconocer hasta dónde llegas. Un nivel superior debería ir acompañado de una mayor comprensión de los interlocutores, así que nadie debería tener motivos para sentirse estúpido…. recuerda que el “nivel de pensamiento” no es algo que tú hayas elegido, no eres responsable de ello, no es motivo de orgullo ni de burla. Y si esto último ocurre, es que te has confundido con esa persona, no es tan superior como habías creído (creo que al menos debería haberse dado cuenta de esto, alguna vez en toda su vida)

    “el caso es que a veces no me expreso tan bien como pudiera” nada, te sigo. Te expresas muy bien, vaya al menos lo que aquí muestras está muy lejos del clásico Fotolog. Sólo una puntualización: deberías aprovechar más el recurso llamado “párrafo” en los comentarios, ése que tan esmeradamente usas en tus posts. O las comas :D, sin ellas el significado cambia (en las tres últimas líneas del último comentario). Creo que dices que no te expresas bien porque quieres decir tantas cosas, y las tienes tan bien estructuradas en tu cabeza, que al expresarlas siempre te dejas algo.

    Eso sí, casi entras en bucle ahora al final… ufff 🙂 son las 23:15 y llevo todo el día estudiando electrónica digital, así que esto es todo lo que tengo que/puedo decir aquí por hoy, con todo lo que eso conlleve, errores, preguntas sin contestar, tonterías escritas para la “eternidad”… jejeje 😉

    mmm por cierto, el gato de la foto es tuyo¿?

  6. Que va, el gato no es mío, mas quisiera yo 😛

    es una foto de google imagenes tras un poco de phtoshop.

  7. ¿Qué es la felicidad?, bueno, desde luego es una pregunta a la altura de este blog, por muchos ansiada, por todos buscada, por pocos coseguida.

    Evidentemente el parrafo anterior no significa nada, lo mismo que la felicidad, pues ésta tan sólo es un estado temporal que existe, si y solo si estamos cerca de conseguir algo, un objeto, una meta en la vida, una pareja….

    Sólo el estar cerca de conseguir “algo” (no solo un objeto) y los fugaces momentos posteriores al logro son realmente en los que somos felices, el resto de momentos podemos estar contentos, bien, agusto, pero no seremos felices, esa auténtica sensación de felicidad, ese subidón que nos proporciona nuestro cerebro solo se produce en pequeños momentos de nuestra vida, que muy improbablemente olvidemos.

    En cuanto al miedo… es medible, se mide por la dilatación de las pupilas, de hecho se sabe que alguien ha muerto de miedo porque la pupila se dilata al máximo.

    Saludos cordiales

  8. Cuanta razón tienes… creo que hoy fui feliz un momentin al pasarme un nivel del Crayon Physics que llevaba una semana intentando 😛 Pero ahora estoy como antes.

    Eso de “morir de miedo” siempre me ha fascinado, algún dia tendré que escribir sobre ello 😀

  9. Para abordar un tema así, parece correcto, desde un principio, definir el concepto de felicidad. La propia RAE no se moja mucho en ello:

    felicidad.
    (Del lat. felicĭtas, -ātis).
    1. f. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien.
    2. f. Satisfacción, gusto, contento. Las felicidades del mundo
    3. f. Suerte feliz. Viajar con felicidad

    Pero vamos a suponer que todos tenemos la misma “percepción” de la felicidad y que, efectivamente, al final es originada por un cúmulo de cosas como tratan de definir en la RAE.

    Respecto a lo que comenta Sergio más arriba sobre Schopenhauer y, estrechamente relacionado con el post en sí, en el libro “El arte de ser feliz” del propio Schopenhauer, escribe esta frase al final:

    “La definición de una existencia feliz seria: una que, vista de una manera puramente objetiva o según un razonamiento frio y maduro, seria decididamente preferible a la no existencia. (…).”

    Cierto es que en un estado de completa indiferencia, ni siendo felices ni siendo lo contrario, daría igual seguir viviendo que morir. Y nadie, pensándolo de forma puramente objetiva etc etc, quiere morir. Luego sería que todos somos felices. Claro, dentro de la relatividad que engloba a todos los acontecimientos del universo.

    Y es que la felicidad no es un estado absoluto y duradero. Es efímera y esa propia virtud es la que la define y hace que efectivamente sea felicidad. Como Eduard Punset afirma, una felicidad duradera sería aburrida, y dejaría de ser feliz, porque el ser humano se aburre de todo.

    No hay que obsesionarse con alcanzar una felicidad, ya que mientras nos sintamos bien con nosotros y con el entorno (esto último complicado a veces) es sinónimo de felicidad.

    Volviendo al tema de Schopenhauer, que me he ido por las ramas (encima estoy haciendo varias cosas a la vez y no sé ya ni lo que escribo), pienso que se contradice ligeramente si leemos con detenimiento la frase posteada por Sergio y la que aparece en el libro “El arte de la felicidad”.

    Me explico. Según esa frase, y corregidme si me he pasado algo por alto, la felicidad es la razón para vivir. Cosa que demuestra también en más de sus frases si leeis un poco su obra (completamente pesimista). Luego, esa razón para vivir podría ser análogo a un objetivo en la vida como comentaba princessdina en el post. Si la felicidad es lo que hace que tenga sentido seguir viviendo, será prioritario ser feliz, ¿no?

    Ojo, yo comparto una filosofía completamente nihilista, eso sí, un nihilismo positivo. Por lo que no estoy diciendo que se un objetivo y solo hayamos sido concebidos para alcanzar esa meta. No hay metas que valgan. La vida no tiene sentido y nada sirve para nada. Pero ya que estamos, por qué no ser feliz? Y desde este prisma también nos damos cuenta de que es lo único con una consistencia irrebatible. Todo apunta a que ser feliz es lo único con sentido. Luego, podría decirse que es un “objetivo”. Tal vez no sea el término más adecuado pero… es volver a repetirme, es lo que da sentido a la vida y por tanto me atrevería a afirmar que es el sentido implícito de la vida ya que esta carece de otros (conocidos por nuestra capacidad a dia de hoy).

    El tema de cuantificar la felicidad me parece innecesario. Sería como cuantificar el amor. A fin de cuentas es un sentimiento, una emoción, y como tal, lo veo incuantificable. Ni siquiera nosotros mismos podemos determinar con claridad cuando o qué nos ha hecho más felices. Añadiendo que con el paso del tiempo, incluso aunque nos refiramos a periodos muy cortos, la percepción de aquella felicidad que sentimos en ese preciso instante se nos nubla rápidamente. Porque la felicidad son todas esas pequeñas cosas que hacen que merezca la pena seguir estando aquí. Todo lo que nos hace estar bien, o por lo menos, mejor que indiferente. Sería un constante medir de variables.

    Pero, como cierto es que a fin de cuentas todo nosotros, incluida la felicidad es cuestión de pura física, podría llegar a medirse. Desde luego no descarto rotundamente esa posibilidad.

    Ahora bien, hablemos de alcanzarla.

    Tal y como lo he descrito hasta ahora, parecería correcto pensar que el camino más rápido y apropiado sería el hedonismo. Placeres rápidos, inmediatos y que se pueden repetir “tantas veces” como queramos. Una buena comida que nos encante, poder descansar/dormir apropiadamente, y en fin, el resto de necesidades/placeres fisiológicos que puede obtener el ser humano. Y de hecho, aunque no comparto 100% ese camino, cierto es que esos placeres nos van a hacer felices. Luego es válido.

    Sin embargo, hay otros aspectos que nos hacen felices y no son esos placeres. Cosas como el arte, la satisfacción intelectual (si no, por qué íbamos a escribir aquí?), etc. Sería el equivalente psicológico a los placeres antes descritos. Una combinación de estos y las necesidades básicas descritas por Maslow cubiertas sería el ideal de felicidad.

    El amor, también necesario, a fin de cuentas, se descompone en placeres de ambos bandos.

    Del miedo, mejor hablamos otro dia, que si no no acabo 😛 .

  10. Jope, me da hasta verguenza responder a mis propios post por miedo a no alcanzar el nivel de los comentaristas(que no lo hago ni por asomo).

    Creo que el “objetivo” de la vida es buscarle un objetivo a la misma. Al fin y al cabo, la vida se compone de un montón de pequeñas metas que queremos cumplir, como “aprobar el examen X”, “salir con la persona que me gusta” o, auto-citándome, “pasarme el nivel X del Crayon Physics” entonces, ¿por que no hacer que todas esas pequeñas metas se relacionen unas con otras para conseguir una meta mayor? A esa meta mayor a la que voluntaria o involuntariamente apuntan las metas pequeñas es a lo que estoy empezando a llamar felicidad.

    Es cierto que el hedonismo es un método válido, pero no todas las personas buscan el mismo tipo de felicidad, o mejor dicho, no todos los caminos para conseguirla son válidos para todo el mundo.

    Podría seguir escribiendo sobre el tema, pero ni he leído lo suficiente ni estoy lo basante despierta, así que me despido por hoy.

    Gracias a todos por comentar! ^^

  11. Visto que liamos la madeja, le voy a pegar un tirón, como ya puse “Sólo el estar cerca de conseguir “algo” (no solo un objeto) y los fugaces momentos posteriores al logro son realmente en los que somos felices”, me reafirmo en esa opinión y cualquiera que la analice verá que es así.

    Meternos en debates sobre el “objetivo” de nuestra vida es lo mismo que averiguar el sentido de la vida y el sentido de la vida ni es místico, ni está profetizado, ni es trascendente, ni es mucho menos filosófico, si lo quereis saber solo teneis que pensar en la vida misma y no la humana solamente, dejar de pensar que somos especiales por tener un sistema de referencia o consciencia, el sentido de la vida es la replicación.

    Una vez recorrido ese camino todo lo que queda de nosotros son nuestros genes divididos en otro ser, nuestros descubrimientos y logros solo sirven a la sociedad por nuestra manera de aprender y relacionarnos como entes grupales. Dicho esto ved “ideocracia” eso es terror y lo demás son tonterías XDDD

    Saludos cordiales.


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